Santísima, puro rock and roll desde Tarifa

Autor: Rey Romero || Fecha:   critica, Rock, Sonidos

Santísima es puro rock, es eléctrico y es andaluz, que no necesariamente sureño en su aceptación como estilo dentro del género. El grupo elige el inglés para sus letras con una pronunciación tan irreverente como lo es la gaditana para el castellano. Y eso es un sello.

 
Negro Villa y Rubén Da Trinidades. Santísima.

Negro Villa y Rubén Da Trinidades. Santísima.

Durante las primeras semanas del tiempo que pasé viviendo en la Gran Bretaña, el principal objetivo era conseguir entender a la gente y que me entendieran. La pronunciación de ciertos sonidos es una de las partes más jodidas a la hora de hacerte entender y hubo uno en concreto para el que ser andaluz fue fundamental: el sonido st pronunciado en un solo golpe. Que para nosotros es como el ts de tss, ande va, picha. De hecho, si estás leyendo esto, que aunque no lo parezca es el inicio de la reseña de un disco, desde el bajo Guadalquivir, prueba a decir ‘estamos’ en voz alta y dime si no suena a etsamos. A que sí. Pues eso para que el inglés te suene guapo va estupendo. O etsupendo.

Y eso mismo, trasladado a la música, es lo que le pasa a la banda tarifeña Santísima. Es rock, es eléctrico y es andaluz. Que no necesariamente sureño (en su aceptación como estilo dentro del género). Los gaditanos eligen el inglés para sus letras con una pronunciación tan irreverente como lo es la gaditana para el castellano. Y eso es un sello. Hagas lo que hagas, eres quien eres. Y eso juega a tu favor. La mezcla fonética de El Negro Villa se establece sobre unas canciones en las que el peso del sonido lo lleva la guitarra de Rubén Da Trinidades, con riffs notablemente nutridos de Black Sabath o Rolling Stones, como ocurre en el tema que abre el disco, Come on, en el que su estribillo tiene un potentísimo ritmo Richard-Woods. Sin lugar a dudas, las melodías son el punto fuerte del debut discográfico de Santísima. Es cierto que no aporta nada nuevo más allá de los once temas originales del disco, pero es puro rock and roll para quien guste del género. Y no se puede ser más rock and roll.  

Portada del primer disco de Santísima

Portada del primer disco de Santísima

En las canciones se viaja por todos los pilares geográficos de este palo de la música electrizando su raíces gaditanas. Si en el primer track partíamos de recordar a la banda inglesa, para el tercero ya estamos en cualquier House of the rising sun de Nueva Orleans, en uno de los mejores cortes del disco, One More Dance, con una trompeta tejana que envuelve la atmósfera antes de romperla con a la parte blusera del largo, Under Suspicion. En cierto modo, Santísima utiliza, no sabemos si a propósito, la primera parte del LP para decir “esto es lo que nos gusta y de dónde venimos” y la otra mitad para decir “esto es lo que hacemos con todas nuestras influencias”, y el octavo título, Bang bang, es la tesis de ello.

Pongamos una pega. Es cierto que la voz de Villa tiene un gran aporte de personalidad al estilo de la banda, en palabras de Da Trinidades, “lo elegí a él por eso mismo; o te gusta o lo odias. Y creo que eso hace falta”. Pero se observa en algunos temas cierta discordancia para desenvolverse con comodidad sobre la música. Nada que no se arregle con el viejo método ensayo-error y que puede llegar a convertirse en una de sus fortalezas si saben jugarla. 

El disco apesta a bourbon, pero sobre todo porque es como el mosto pero en eléctrico.

Rey Romero

Autor: Rey Romero

Rey Romero tiene 15 artículos escritos.

Periodista cultural y gastronómico. Tres años al servicio de Su Majestad (Londres, Leeds). De sus cocinas, más bien. Rastreador del rock más comprometido. Del calificativo imposible.